Sebastián Camacho tiene 24 años, es venezolano y desde hace dos años vive en Encarnación. Aunque se graduó como técnico superior en hotelería, su verdadera pasión desde hace cinco años es el baile, una disciplina que hoy lo impulsó a cruzar el país para probar suerte en las audiciones del programa.
Llegó a Paraguay motivado por su pareja y tras un largo esfuerzo económico para costear el viaje. Aunque extraña a su familia que quedó en Venezuela y reconoce lo duro que es estar lejos de sus raíces, resalta el cálido recibimiento de los paraguayos, quienes hicieron más llevadero el proceso de adaptación.
Especializado en ritmos urbanos y con preferencia por el vogue, Sebastián llegó impulsado por sus amigos tras quedarse sin empleo. Hoy sueña con representar tanto a la comunidad venezolana como al talento encarnaceno en la pista, demostrando que desde el interior del país también se pueden conquistar grandes escenarios.