Las historias de lucha siguen marcando la pauta en El Casting camino al Baila. Esta vez fue el turno de Juan Pablo Borja, un joven de 32 años oriundo de Lambaré, quien abrió su corazón para compartir el complejo camino que le tocó recorrer antes de pisar el escenario televisivo.
Último de 10 hermanos —de los cuales dos lamentablemente fallecieron, uno durante la pandemia—, Juan Pablo creció en un hogar humilde y afrontó a corta edad la partida de su madre a España. A pesar de que el arte y la danza siempre fueron su pasión, la falta de oportunidades económicas le impidió encarar una formación profesional desde pequeño, limitándose a participar de los actos escolares y aprender a través de talleres.
Aunque en varios momentos pensó en abandonar la danza por sentir que ese mundo “no era para él”, decidió no darse por vencido y buscar la oportunidad de su vida frente a las cámaras. “Estar en Telefuturo es un sueño. Sé que puedo ser inspiración para mucha gente de cuna humilde que piensa que por su condición nunca va a cumplir sus sueños. Quiero demostrarme a mí mismo que sí se puede”, expresó con emoción.