Ovelar asumió a título personal la responsabilidad por haber acompañado y sostenido a Rivas como miembro del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados, pese a que no era abogado. Señaló que el caso genera vergüenza y cuestionó el papel que tuvieron legisladores y otros actores.
El senador sostuvo que el “pecado original” se originó en la Cámara de Diputados y posteriormente fue continuado por el Senado. También apuntó a la Corte Suprema de Justicia y a juristas que respaldaron la postulación de Rivas.
Finalmente, Ovelar consideró que el Senado debería pedir disculpas institucionalmente a la ciudadanía y planteó profundizar la investigación sobre el esquema que habría permitido la obtención de títulos con contenido falso.