18 jun. 2026

Renfe SA defiende contratos con el IPS bajo la sombra de causas penales

Rafael González, asesor de la firma Renfe SA, defendió este viernes la legalidad de las adjudicaciones obtenidas para el mantenimiento de ascensores del Instituto de Previsión Social (IPS), pese a sus antecedentes judiciales por estafa y los cuestionamientos de la nueva administración sobre la transparencia de la empresa proveedora.

Durante su descargo, González aclaró que, aunque se le señala como propietario, su rol formal es el de consultor externo desde 2018, mientras que la presidencia de la sociedad anónima recae sobre un ciudadano peruano.

El representante admitió abiertamente poseer causas penales por producción de documentos no auténticos y estafa, argumentando que estos procesos derivan de una crisis financiera de su anterior firma, Grupo Certe, tras la quiebra de un proveedor en Turquía hace casi una década.

Respecto a las contradicciones de la exrepresentante legal, de apellido Mistanga, quien en 2019 negó conocerlo, González reveló que mantuvieron una relación sentimental y que ella mintió ante la prensa por temor al escrutinio mediático.

En cuanto a la operatividad de Renfe SA, el asesor subrayó que la compañía ha sido adjudicada con 45 contratos estatales entre 2020 y 2025, de los cuales 30 han concluido con actas de conformidad y sin sanciones administrativas, asegurando que estar habilitados en el sistema de contrataciones les otorga el derecho legítimo de competir, independientemente de los ruidos judiciales que rodean su figura personal.

VER MÁS:
Una mujer fue atacada con un machetillo por un delincuente mientras se dirigía a su trabajo en el barrio Achucarro. Aunque logró evitar las heridas durante un forcejeo, el asaltante huyó con dinero, documentos, tarjetas bancarias y otras pertenencias.
La Policía Nacional confirmó que el asalto tipo comando perpetrado contra entidades bancarias en Santa Rita, dejó un botín superior a los G. 2.300 millones y unos 170.000 dólares.
El país registra una evolución de los atracos a entidades financieras, con bandas que utilizan armamento de guerra, explosivos y tecnología para ejecutar golpes cada vez más complejos.