La pista de Camino al Baila se encendió con la presentación de Esteban y su compañera Yerutí, quienes deslumbraron a la mesa examinadora con una coreografía variada, desplazamientos impecables y una química evidente. Natalia Ramos calificó la rutina como una verdadera “conversación de pareja” en el escenario, asegurando que merecían la nota máxima, opinión que compartió Hugo Rojas al destacar la fuerza con la que el participante sostuvo el baile.
Por su parte, Rocío Rolón prefirió guardar su voto, recordándole a Esteban que su condición de bailarín profesional le exige mayor responsabilidad.
Sin embargo, el momento de mayor tensión llegó cuando el participante se quejó en vivo por el jurado rotativo, argumentando que los cambios de evaluadores perjudican a los concursantes. La respuesta no se hizo esperar: el maestro Calderini entró al plato para ponerle un freno directo y sugerirle que si no le gustan las reglas, se postule para productor, porque allí “se viene a bailar”.
Las profesoras Rocío y Natalia también le aclararon que la rotación es parte habitual del formato reality y le aconsejaron dejar el estrés de lado para enfocarse en la competencia.