Karina Arismendi, una mujer uruguaya que vivía en situación de calle y trabajaba como cuidacoches, fue encontrada sin vida en una casa abandonada que utilizaba como refugio. La autopsia reveló que fue degollada con un arma blanca y presentaba signos de haber intentado defenderse.
Las grabaciones muestran a Karina ingresando a la casa el jueves 21 de agosto a las 7:40 AM, sin que se le vea salir de nuevo. Posteriormente, Óscar Aquino ingresa al mismo lugar a las 9:53 AM con una campera y un posible gorro quirúrgico, para luego salir entre las 11:33 AM y las 11:58 AM ya sin esas prendas. La fiscalía cree que el crimen ocurrió en este lapso de tiempo.
Óscar Aquino, quien incluso confesó haber abusado del cuerpo de Karina post-mortem, había implicado falsamente a otras dos personas. Estas dos personas serán liberadas, ya que las cámaras de seguridad demuestran que Aquino fue la única persona en la escena del crimen. El mismo Aquino fue quien avisó a los vecinos del hallazgo del cuerpo el día sábado.
Aunque el móvil del crimen aún no fue completamente esclarecido, se barajan hipótesis como un intento de robo o de compra de drogas. Karina Arismendi tenía tres hijos; los dos menores están ahora bajo el cuidado de la Defensoría de la Niñez.