Una luz de esperanza y un verdadero milagro de vida se concretó en el Hospital Pediátrico Niños de Acosta Ñu. Bianca, una pequeña de tan solo 3 añitos que llevaba la mitad de su vida esperando un milagro, finalmente recibió el trasplante de corazón que tanto necesitaba tras permanecer dos largos años en la lista de espera.
La oportunidad llegó gracias a un gesto de amor inmenso: la familia de un “ángel donante”, otro menor de edad de similar peso, decidió dar el sí a la donación de órganos, activando de inmediato el protocolo del Instituto Nacional de Ablación y Trasplante (INAT).
El complejo procedimiento médico arrancó la tarde del domingo y se extendió por más de cinco horas. La cirugía estuvo liderada por el reconocido doctor Marcos Melgarejo, quien junto a dos cirujanas cardiovasculares y un gran equipo de profesionales paraguayos, lograron que la operación fuera todo un éxito.
Hoy, la pequeña Bienquita ya tiene una nueva vida por delante. Según los últimos reportes médicos, la niña está respondiendo de manera favorable y evolucionando paso a paso. De igual manera, el equipo de salud se mantiene expectante y en monitoreo constante, ya que las primeras 72 horas posteriores a la intervención son completamente claves para su recuperación.
Este emotivo logro vuelve a poner en lo más alto el profesionalismo de la medicina paraguaya y, sobre todo, resalta la importancia vital de la donación de órganos para salvar vidas tan jóvenes llenas de futuro.