En un esfuerzo por reforzar la nutrición dentro del sistema educativo, el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) y el Ministerio de Salud Pública trabajan de manera conjunta en la actualización del manual de cantinas saludables. La iniciativa busca ir un paso más allá del programa emblemático Hambre Cero, el cual sigue afrontando fallas, deudas y aspectos operativos por corregir, para garantizar que toda la oferta alimentaria dentro de las instituciones educativas sea nutritiva.
Con la llegada e implementación de Hambre Cero, el antiguo documento de orientación para las cantinas quedó prácticamente sin vigencia ni aplicación. Además, la dinámica escolar cambió significativamente: varias instituciones redujeron o cerraron sus cantinas para dar lugar a cocinas comunitarias o recibir directamente los platillos listos de los proveedores. Ante este escenario, los equipos técnicos de ambas carteras avanzan en la redacción de una propuesta unificada que posteriormente se oficializará mediante una resolución ministerial.
El objetivo central de esta estrategia es promover hábitos alimentarios sanos que acompañen el desarrollo de los estudiantes desde la infancia. Las autoridades destacan la urgencia de atacar el problema de raíz, considerando el preocupante incremento de casos de obesidad, diabetes y otras complicaciones de salud en niños y adolescentes en el país.