El festejo de Romeo Benítez, desató la furia de los hinchas de Cerro Porteño. La tensión en las gradas de preferencias y plateas derivó en el lanzamiento de objetos entre las parcialidades y culminó con la irrupción de la barra brava azulgrana al terreno de juego al finalizar el encuentro, lo que obligó a la plantilla olimpista a refugiarse de emergencia en los vestuarios para resguardar su integridad física.
El operativo de la Policía Nacional arrojó la aprehensión de tres personas por invadir el campo bajo la Ley del Deporte, así como la demora de 31 aficionados de Cerro Porteño identificados a través de las cámaras de seguridad del recinto.
Asimismo, el reporte del comisario principal Pablo Ifrán detalló la intervención de cinco hinchas de Olimpia en estado etílico, dos personas con artefactos pirotécnicos, cuatro con sustancias estupefacientes y 22 cuidacoches durante las distintas fases del procedimiento policial.