González sostuvo que su pérdida de investidura fue resultado de una manipulación de mayorías y advirtió sobre el riesgo de normalizar la cancelación política dentro de las instituciones democráticas. En ese contexto, señaló que la violencia contra mujeres en la política es una problemática creciente en América Latina.
La exlegisladora busca que la CIDH analice su caso y las posibles acciones para su restitución. Además, afirmó que su denuncia pretende sentar un precedente contra las campañas de desprestigio y la exclusión política que enfrentan mujeres que denuncian irregularidades en el poder.