De acuerdo con la reconstrucción de los hechos, ambas jóvenes abandonaron una jineteada a bordo de una motocicleta cuando fueron perseguidas, embestidas y subidas a la fuerza a una camioneta Toyota Fortuner, eportada como robada en San Bernardino, desde donde las trasladaron hasta el camposanto para atacarlas con armas de fuego.
A través del análisis de grabaciones de circuitos cerrados y transmisiones en vivo del evento, las autoridades lograron identificar a tres hombres que figuran como principales sospechosos por haber interactuado con las víctimas o haber participado en una trifulca desatada posteriormente. Entre los elementos clave figura el vehículo utilizado para la embestida y el rapto, por lo que peritos del Departamento de Criminalística analizan las evidencias halladas en el sitio para confirmar si la ejecución y las agresiones con arma blanca se perpetraron directamente en el cementerio.
En el marco de las diligencias a cargo de la fiscal Norma Salinas, el exnovio de una de las jóvenes, y su hermano fueron citados para prestar declaración testimonial tras detectarse que la expareja omitió detalles relevantes sobre la pelea posterior al evento.
Aunque por el momento no se registran personas detenidas, la comitiva fiscal-policial mantiene desplegados procedimientos de búsqueda en Eusebio Ayala, Piribebuy, Caacupé y otros puntos del departamento de Cordillera para dar con los responsables.