Durante la conferencia de prensa oficial, el viceministro de Política Criminal, Rubén Maciel, confirmó que existen al menos ocho funcionarios bajo la mira y cuatro detenidos bajo sospechas directas de complicidad. Las autoridades reconocieron que los indicios apuntan hacia una “liberación de presos” facilitada por la corrupción y fallas en el capital humano institucional, señalado por la cartera de Estado como su principal punto débil.
De acuerdo con las investigaciones preliminares, los reos prepararon la evasión durante al menos una semana mediante la confección de cuerdas con sábanas acumuladas, logrando superar las dos murallas perimetrales del recinto penitenciario.
La fuga se vio favorecida por severas negligencias operativas, incluyendo garitas de vigilancia desiertas, el incumplimiento de las patrullas perimetrales obligatorias y ausencias no justificadas de personal de guardia.
Asimismo, el Ministerio Público e interventores indagan la dilación de aproximadamente seis horas en notificar la ausencia de los reclusos, mientras se analizan registros y teléfonos celulares para esclarecer la cadena de responsabilidades.