Tras cumplir 21 días de internación, la evolución médica del exgobernador es favorable y sus signos vitales se mantienen estables, aunque sigue sin estar en condiciones óptimas para salir de la unidad de terapia ni afrontar un testimonio judicial.
En cuanto al cuadro clínico, las autoridades médicas precisaron que el paciente no presenta fiebre, respira aire ambiente y se alimenta por vía oral. No obstante, a nivel neurológico manifiesta episodios de incoherencia y delirios nocturnos que le impiden entablar una conversación continua, pese a que durante el día logra responder a estímulos, obedecer órdenes simples y mover los cuatro miembros.
El profesional médico enfatizó que resulta imposible que la Fiscalía proceda con la toma de declaración de manera inmediata. Asimismo, explicó que el proceso de observación y recuperación neurológica podría extenderse hasta por tres meses para monitorear la evolución y detectar posibles secuelas.