El participante manifestó su agotamiento por las elevadas exigencias del jurado hacia su equipo. “Harto estoy de que no entendés qué carajo quieren. De verdad, a vos no te puede juzgar alguien como le juzgó a bailarines del ballet municipal que bailaron antes que nosotros”, criticó con dureza, acusando además a evaluadores como Pope Spinzi, Jessica Torres y Luis Calderini de mantener una postura despectiva durante la previa.
Por su parte, Fio respaldó el malestar y cuestionó la falta de espacio para defenderse: “Dicen que tiramos veneno en el stream y no decimos nada en la pista, pero cuando les cuestionamos resulta que no se les puede replicar en ningún lado”.
A su vez, la coach Valeria Torales apuntó directamente contra el criterio del jurado. “Siento que de parte de algunos del jurado quieren como que esto sea una dictadura de repente”, afirmó la profesional. Asimismo, cuestionó a Pope Spinzi por pretender que los concursantes no respondan a las devoluciones, remarcando que el certamen requiere argumentos claros al momento de calificar.