María fue asesinada el pasado 8 de marzo tras sufrir tres años de violencia constante por parte de su pareja. Su hermana, Mirta Alcaraz, relató que a pesar de las reiteradas llamadas al 911 realizadas por su familia, el agresor continuaba acechándola e incluso la había amenazado recientemente con un cuchillo.
El crimen deja en la orfandad a cinco hijos, de entre 15 y 25 años de edad. Actualmente, el cuerpo permanece en la morgue mientras sus allegados, con el apoyo de la Pastoral Social, intentan recaudar fondos para costear los gastos funerarios debido a su precaria situación económica.
Este caso eleva a nueve el número de víctimas de feminicidio en Paraguay en lo que va de 2026, dejando un total de 17 huérfanos según el Ministerio Público. Las estadísticas oficiales al 7 de marzo reflejan una alarmante persistencia de la violencia de género, con el uso predominante de armas blancas y de fuego en estos ataques.