05 feb. 2026

FAMILIA DE MILITAR DESAPARECIDO ESTÁ DESESPERADA

Los familiares del joven militar Líder Javier Ríos Cañete, de 27 años, quien está desaparecido desde el pasado jueves, llegaron hasta Asunción para exigir a la Fiscalía que amplíe la búsqueda. El joven desapareció cuando estaba trabajando para la plataforma Bolt.

Captura-de-pantalla-completa-17012023-144752-e1673977709327-600x360.jpg

El padre del joven y el abogado que lleva la causa hablaron con un equipo de Telefuturo este martes. Mencionaron que solicitaron a la Fiscal General del Estado que pida la colaboración de la Fuerza Militar para la búsqueda.

“Hemos presentado una atenta nota a la Fiscal General solicitándole que pida la cooperación de la institución militar. La Fuerza Armada cuenta con la infraestructura y personal capacitado para cooperar con las tareas de búsqueda”, expresó el Dr. Benigno Lezcano

El joven Líder Javier, quien en sus ratos libres se desempeña como conductor de la plataforma Bolt, salió de la ciudad de Luque para recoger pasajeros en horas de la noche pero ya no regresó ni respondió las llamadas y mensajes que le había enviado su pareja.

En horas de la tarde de ayer lunes, hallaron su vehículo sobre las calles Rigoberto Caballero casi Santo Domingo, barrio Silvio Pettirossi de Asunción. En el automóvil había manchas oscuras que, presumiblemente, serían sangre humana. También analizarán un celular que se encontraba quemado entre escombros a pocos metros del vehículo.

Mirá el video:

VER MÁS:
Cuatro delincuentes intentaron asaltar la empresa Hilagro S.A., pero la rápida intervención policial impidió que se llevaran dinero o bienes. Durante la huida, los sospechosos arrojaron clavos miguelitos para dificultar la persecución.
Claudia Centurión se refirió a las declaraciones del Presidente sobre el fatal accidente en San Pedro y aseguró que el Gobierno se basó en informes técnicos, aunque la Fiscalía y la Patrulla Caminera niegan la existencia de pruebas audiovisuales.
Un hombre mayor fue víctima de un asalto mientras se encontraba sentado frente a su vivienda, en el barrio Santa Librada de Villarrica. El abuelito descansaba tranquilamente bajo la sombra de un árbol y tomaba tereré cuando fue sorprendido por un criminal.