A pesar de que la familia realizó una inversión de aproximadamente 11 millones de guaraníes para comprar los insumos que el hospital no tenía, Braulio no sobrevivió a la desidia institucional.
El mismo fue trasladado de urgencia desde la clínica Ingavi al IPS Central para someterse a un cateterismo urgente. Sin embargo, lo que debía ser una intervención inmediata se convirtió en un calvario de tres días en los que el paciente permaneció en ayuno prolongado desde el lunes, bajo la promesa de una cirugía que se postergaba constantemente.
Según el relato de sus familiares, los médicos justificaron la demora alegando que la máquina para el procedimiento no funcionaba, se “colgaba” o estaba colapsada por la cantidad de cirugías pendientes. Finalmente, el miércoles a la tarde se realizó el cateterismo, pero para ese momento las arterias estaban totalmente obstruidas y el paciente no resistió la intervención.
En un acto de desesperación, la familia logró gestionar por su cuenta un lugar en el Hospital San Jorge, un centro especializado en Cardiología. No obstante, las autoridades del IPS impidieron el traslado alegando protocolos internos. La salida de Braulio no pudo concretarse porque la persona encargada de firmar la autorización correspondiente no se encontraba en su puesto de trabajo, lo que eliminó cualquier oportunidad de que recibiera atención externa.
Por otro lado, los familiares de Braulio describieron el entorno del cuarto piso del IPS como “inhumano” y denunciaron una situación de total abandono edilicio:
- -Obras y contaminación: Los pacientes cardíacos deben convivir con ruidos de maquinaria pesada, polvo y escombros debido a construcciones en el mismo pabellón.
- Falta de higiene y servicios: Se reportaron paredes con sangre y suciedad, baños que no funcionan y pérdidas de agua por todos lados.
- Deficiencias logísticas: Los ascensores presentan fallas que obligan a desalojar a las personas para que pueda entrar una sola camilla.
Jaime, hermano del fallecido, manifestó su indignación ante la falta de explicaciones por parte de las autoridades de la previsional.
“Él entró muy bien a la sala de cirugía y salió sin vida”, cuestionó, mientras hacía un llamado al presidente de la institución para que recorra los pasillos y constate la desidia y falta de insumos básicos como sueros o curitas.