23 mar. 2026

#Especial | Secuestro de aviones: El nuevo rostro del crimen organizado, Capítulo 2

Paraguay enfrenta una ola de robos de avionetas destinadas al narcotráfico, con 12 casos registrados en los últimos cuatro años, principalmente en zonas fronterizas. El crimen organizado opera con redes transnacionales que conectan a Paraguay, Brasil y Bolivia, donde la mayoría de las aeronaves desaparecen.

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En los últimos cuatro años, Paraguay registró 12 robos o intentos de robo de avionetas, utilizadas por el crimen organizado para el tráfico de cocaína. Los departamentos más afectados son Boquerón, Alto Paraná, Caaguazú, Canindeyú, Itapúa y Paraguarí. En este último, el empresario Carlos Valdéz fue víctima de un violento asalto.

Las aeronaves, principalmente Cessna 210 y 206, son preferidas por su autonomía y facilidad para aterrizar en pistas clandestinas. La mayoría de los aviones robados tienen como destino Bolivia, desde donde parten cargados con más de 300 kilos de cocaína.

En Amambay fue capturado el brasileño Rony Alan Bordón, mientras que en Bolivia se detuvo al piloto paraguayo Flavio Rojas Verón. Otro golpe incluyó la detención de un hombre de 80 años en Santa Cruz, vinculado al cartel de Cali.

La DINAC ayudó a recuperar cuatro aeronaves en Paraguay, Brasil y Uruguay, pero la mayoría sigue desaparecida. En Bolivia, las trabas legales hacen que una avioneta no reclamada pase al Estado en un año. El fenómeno expone un nuevo desafío criminal que cruza fronteras y golpea la seguridad nacional.

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