La violencia volvió a empañar el deporte durante la final de la Precopa Paraguay, disputada entre los equipos de Deportivo Jun y Primero de Mayo de San Joaquín. El conflicto estalló a los 21 minutos del segundo tiempo, cuando un jugador del Deportivo Jun, identificado como Víctor, empujó a un integrante del equipo rival, lo que desató una reacción inmediata y violenta en manada.
Ante la agresión, gran parte del equipo contrario persiguió al futbolista por toda la cancha en medio de una batalla campal. En un intento desesperado por escapar de lo que pudo ser una feroz paliza, el jugador trepó por el soporte del alambrado y se arrojó al vacío para ponerse a salvo.
Posteriormente, en declaraciones recogidas por los medios, el protagonista de la huida admitió que “no lo pensó dos veces” y que saltar el tejido era su única opción ante la situación de peligro que vivía en ese momento.