29 ene. 2026

Entró a su casa y ladrones se metieron detrás

Una familia vivió una “experiencia realmente aterradora” tras ser víctima de un asalto planificado. Los delincuentes, que aparentemente estaban siguiendo a los trabajadores, se introdujeron en la vivienda inmediatamente después de que la familia abriera el portón para ingresar.

Screenshot_3.png

Las víctimas fueron identificadas como Constanza Cabrera de Ferreira, de 60 años, y su hijo Ever David Ferreira, de 37 años. Mientras el joven conducía la camioneta y el portón eléctrico se cerraba, un asaltante entró, obligó al conductor a abrir de nuevo el portón, y así permitió el ingreso de un segundo cómplice. El conductor fue sometido y puesto “boca abajo”.

Los asaltantes robaron aproximadamente 20 millones de guaraníes. Este dinero provenía de la jornada laboral que la madre y el hijo habían tenido durante el fin de semana en el microcentro de la ciudad, ya que la víctima es comerciante.

Además del dinero, los ladrones se llevaron dos aparatos celulares y documentos personales.

Según lo manifestado en la denuncia, uno de los sujetos ingresó “a cara descubierta”. Tras el asalto, los criminales obligaron al joven a abrir el portón nuevamente y escaparon a bordo de un automóvil de color blanco que estaba esperando a metros de la vivienda. El subcomisario Brizuela confirmó que la víctima fue sorprendida al llegar a su domicilio.

VER MÁS:
Los primeros quince días del 2026 registran un alarmante repunte de violencia de género en Paraguay, con seis casos de feminicidio que han dejado familias enlutadas y varios niños huérfanos. Las autoridades llaman a reforzar la prevención y la atención de denuncias.
Agentes del Departamento de Investigaciones del área central detuvieron a un hombre de 29 años, conocido como alias “Chino”, sindicado como supuesto autor de varios robos de motocicletas de alto valor. El sospechoso contaba con antecedentes y se encontraba incumpliendo arresto domiciliario.
Un repartidor fue detenido tras matar a puñaladas a un presunto “motochorro” en el barrio Santísima Trinidad. Aunque el hecho fue inicialmente considerado como justicia por mano propia, la Policía investiga si se trató de un posible ajuste de cuentas, ya que víctima y victimario eran vecinos y se conocían.