Mientras las parejas esperaban con los nervios de punta saber si alcanzaban los 20 puntos para no ir al teléfono, el jurado se puso firme y exigió definir de una vez por todas quién se quedaba con el puesto de la “Madrina del Olimpia”. Ante la insistencia de los evaluadores, al conductor no le quedó de otra que pedir la aprobación de la escribana para acatar la orden del panel.
Esta decisión terminó beneficiando al resto de los competidores, ya que, al enfocar todo el programa en el mano a mano entre Rosy y Karen, las demás parejas quedaron salvadas automáticamente y clasificaron directo a la ronda de reggaetón.
Pope Spinzi apuró el momento y exigió cortar con la intriga, asegurando que no correspondía tener a dos madrinas en la misma competencia. Jessica Torres prefirió no mojarse y tiró que les pondría un 10 a las dos antes que inclinarse por una sola. Milva Gauto se mostró relajada y no tuvo problemas en guardar su sobre para apoyar lo que pedían sus compañeros.
Finalmente, la producción dejó la pelota en la cancha de la gente con un duelo relámpago en las redes sociales. Con el 62% de los votos en Instagram, Rosy terminó ganando la pulseada y aseguró su lugar en la competencia, dejando fuera de juego a Karen, quien no ocultó su pichadura y calificó la eliminación como algo totalmente injusto.