El tratamiento de la propuesta estuvo marcado por un severo cruce verbal desencadenado por el diputado cartista Yamil Esgaib, quien al solicitar el acompañamiento de la ley dirigió duras acusaciones hacia los integrantes del tercer espacio. Durante su intervención, Esgaib argumentó que la Iglesia Evangélica trabaja por la familia y el respeto al matrimonio entre hombre y mujer, señalando a su vez a sectores opositores por promover el aborto y el matrimonio igualitario.
Las afirmaciones del legislador provocaron el inmediato repudio de los diputados opositores Raúl Benítez y Johanna Ortega, quienes exigieron que se aclararan de forma directa las identidades de las personas acusadas.
Los parlamentarios desmintieron haber impulsado proyectos para la despenalización del aborto o el matrimonio entre personas del mismo sexo, cuestionando el uso de discursos falsos dentro de la sesión legislativa.