La historia de Diego Duarte conmociona a la audiencia de El Casting, Camino al Baila. Originario de Puerto Yvapovõ, una alejada localidad en San Pedro de Ycuamandyyú, Diego realizó un trayecto de más de 10 horas para perseguir el sueño de llegar a la pantalla grande.
Con el objetivo firme de ser la voz y representación de su comunidad, remarcó que se trata de un lugar sumamente apartado del que casi nadie logra salir a buscar este tipo de oportunidades.
Para hacer posible este viaje, el joven contó con la solidaridad de sus amigos, quienes le juntaron 300 mil guaraníes para costear el pasaje. Diego viene de un hogar humilde donde su padre trabaja en la pesca y él se gana la vida realizando trabajos de limpieza mientras cuida de su abuela de 98 años. Crecido en una zona donde solo llegaba la señal de Telefuturo, el participante buscará darlo todo para ganarse un puesto en la pista más famosa del país.