El ataque se produjo cuando dos hombres descendieron de un automóvil para golpear al niño con un bate de béisbol, acusándolo de haber lanzado una piedra contra la puerta de un comercio.
Testigos grabaron cómo el menor, ya indefenso en el suelo, recibía una patada antes de que los agresores huyeran del lugar. El hecho generó conmoción en la sociedad y fuertes críticas sobre la seguridad en la zona.
Pesoa se presentó acompañado de su abogado y declaró escuetamente estar “arrepentido” y “dolido con la sociedad”, sin brindar más detalles sobre su accionar. Tanto él como el primer detenido ya fueron imputados por el delito de lesión grave y permanecen a la espera de su audiencia de imposición de medidas ante la justicia.