Alexander Medina llegó desde Fernando de la Mora a El Casting camino al Baila con una historia de vida que conmovió al público. A los 4 años, su mamá tuvo que viajar a España para buscar trabajo, por lo que se crió con sus abuelos como el típico abuela membý.
Hoy, con 25 años, le toca cumplir un rol enorme: es el tutor legal y responsable de su hermanita Niove, de 10 años. “Tengo que ser papá, mamá, profesor y doctor cuando se enferma. Ella me suele preguntar si me puede decir ‘papá’ y yo le digo que sí, que puedo ser lo que ella necesite”, contó sobre la hermosa relación que llevan. Además, reconoció que tuvo que sacrificar salidas con sus amigos para cuidarla, destacando que su hermana es tan madura que cuando él se enferma, ella busca prepararle la comida. “Ella es mi alma gemela, un Alex en versión nena”, expresó.
El momento más emotivo de la noche se vivió cuando Niove ingresó al estudio para abrazar a su hermano. Entre lágrimas, la niña expresó: “Me siento muy feliz y me da mucha tristeza todo lo que mi hermano pasó por mí”. Para Alexander, pisar el escenario de Telefuturo es la oportunidad de demostrar que todo el sacrificio vale la pena y de cumplir el sueño del niño que siempre quiso estar en la televisión.