El acto central se desarrolló en el Paseo de los Héroes del Chaco, junto al Memorial de la Defensa Nacional, un sitio emblemático que resguarda 504 lápidas en honor a los combatientes caídos durante el conflicto bélico. La ceremonia recordó además el sacrificio de más de 33.000 soldados paraguayos que perdieron la vida en la contienda.
Durante el protocolo oficial, se evocó el histórico juramento realizado en 1845 por el brigadier general Francisco Solano López, destacándose el significado de los colores de la bandera paraguaya: el rojo como símbolo de justicia, el blanco de paz y el azul de libertad.
Las autoridades militares instaron a los soldados a cumplir sus funciones con disciplina, puntualidad y compromiso con la nación. Asimismo, resaltaron la importancia de mantener vivos los valores patrióticos y el legado de quienes defendieron el territorio nacional.
La actividad contó con la presencia del presidente en ejercicio, Pedro Alliana, además de altos mandos de las Fuerzas Armadas y otras autoridades nacionales. El Cuartel de la Victoria, considerado uno de los principales símbolos de la memoria de la Guerra del Chaco, fue el escenario elegido para rendir homenaje a los héroes que participaron en la defensa del país.
La Guerra del Chaco, librada entre Paraguay y Bolivia entre 1932 y 1935, es considerada uno de los conflictos más significativos de la historia nacional y dejó una profunda huella en la memoria colectiva del país.