Según los testimonios, el sospechoso habría acudido en reiteradas ocasiones al comercio donde trabajaba la víctima para hostigarla, obligándola incluso a esconderse en el sanitario por temor.
Los compañeros señalaron que Daisy había presentado denuncias y sufría ataques de pánico debido al acoso. Sin embargo, aseguran que no recibió la protección necesaria para resguardar su integridad.
La joven trabajaba y estudiaba Derecho, y estaba cerca de culminar la carrera para recibirse de abogada. Sus allegados la recordaron como una persona querida y dedicada a sus objetivos.
La Policía Nacional mantiene una orden de captura contra el sospechoso, identificado como Aldo, quien permanece prófugo. Los compañeros de la víctima exigen justicia y respuestas ante las denuncias de desprotección.