El accidente ocurrió cuando un bus de la Línea 48 se detuvo para bajar pasajeros y fue embestido por detrás por un colectivo de la Línea 58.
Por fortuna, ninguno de los heridos sufrió lesiones graves, y los conductores también se encuentran fuera de peligro.
Autoridades destacaron que los buses contaban con vidrios inastillables, lo que evitó cortes más graves.
El hecho reavivó el debate sobre la carga horaria de los choferes y la necesidad de controles más estrictos de seguridad y mantenimiento de los vehículos.