01 sept 2026

Fenilcetonuria: el desafío de mantener el control metabólico y las nuevas opciones de tratamiento

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La alimentación restringida en fenilalanina y los suplementos nutricionales continúan siendo fundamentales para el manejo de la PKU, aunque especialistas señalan que aún existen dificultades para garantizar un adecuado control metabólico, crecimiento y calidad de vida durante todas las etapas de la vida.

Asunción, agosto de 2026. La fenilcetonuria (PKU) es una enfermedad metabólica hereditaria que impide al organismo procesar correctamente la fenilalanina, un aminoácido presente principalmente en alimentos ricos en proteínas. Cuando no se mantiene un control adecuado, la acumulación de esta sustancia en la sangre puede generar graves complicaciones neurológicas, por lo que el tratamiento debe comenzar de manera temprana y mantenerse a lo largo de toda la vida.

Actualmente, el principal abordaje de la enfermedad consiste en una alimentación restringida en fenilalanina, acompañada por suplementos nutricionales que permiten cubrir las necesidades de proteínas, vitaminas y minerales que la dieta por sí sola no logra aportar.

Este tratamiento permitió mejorar significativamente el pronóstico de las personas con PKU. Sin embargo, la evidencia científica señala que, incluso con un adecuado manejo nutricional, pueden persistir desafíos relacionados con el crecimiento, el desarrollo, el control metabólico y la adherencia al tratamiento.

Los sustitutos proteicos cumplen un papel fundamental al aportar los nutrientes necesarios y compensar las limitaciones de una alimentación restringida. Aun así, mantener estas medidas de manera constante durante años puede resultar complejo, especialmente en etapas como la adolescencia y la adultez.

“Si bien la alimentación restringida y los sustitutos proteicos son pilares fundamentales del tratamiento, sabemos que muchas familias continúan enfrentando desafíos para mantener un adecuado control metabólico y garantizar una nutrición adecuada en todas las etapas de la vida”, explicó la Dra. Laura Morel, especialista de la Unidad PKU del Hospital General Pediátrico “Niños de Acosta Ñu”.

Crecimiento y desarrollo, entre los principales desafíos

El crecimiento y el desarrollo constituyen otros de los aspectos que requieren especial seguimiento en las personas con PKU. Estudios internacionales indican que, aunque muchos niños presentan parámetros normales al nacer, algunos pueden experimentar diferencias en su crecimiento durante la infancia y la adolescencia.

Por este motivo, los especialistas consideran fundamental realizar controles periódicos del estado nutricional y del desarrollo, con el objetivo de detectar posibles deficiencias de manera temprana y ajustar el tratamiento cuando sea necesario.

A esto se suma el desafío de mantener una alimentación estricta durante décadas. Factores sociales, económicos y prácticos pueden dificultar la adherencia, principalmente durante la adolescencia y la adultez. Estas dificultades pueden repercutir tanto en los niveles de fenilalanina como en la calidad de vida de los pacientes.

Nuevas alternativas terapéuticas

Frente a estos desafíos, en las últimas décadas se desarrollaron diferentes tratamientos farmacológicos orientados a mejorar el metabolismo de la fenilalanina y, en determinados pacientes, aumentar la tolerancia a las proteínas naturales.

Los avances más recientes también apuntan a terapias capaces de incrementar la actividad residual de la enzima fenilalanina hidroxilasa (PAH), involucrada en el procesamiento de la fenilalanina.

Los estudios sobre estas alternativas muestran potencial para reducir los niveles de fenilalanina en sangre y aumentar la tolerancia a las proteínas naturales en pacientes seleccionados. Esto podría permitir una mayor flexibilidad alimentaria y facilitar la incorporación de proteínas naturales en la dieta.

Para los especialistas, estas innovaciones representan una evolución en el abordaje de la PKU, ya que buscan complementar las estrategias nutricionales tradicionales y responder a algunas de las necesidades que todavía permanecen pendientes.

Un abordaje que debe mantenerse durante toda la vida

La evidencia disponible destaca la importancia de un manejo integral y personalizado de la fenilcetonuria. Si bien la restricción dietaria y la suplementación nutricional continúan siendo la base del tratamiento, los desafíos vinculados con la adherencia, el crecimiento, el desarrollo, el control metabólico y la calidad de vida siguen siendo relevantes.

En este contexto, el desarrollo de nuevas alternativas terapéuticas abre la posibilidad de avanzar hacia un tratamiento más completo y flexible, orientado a mejorar los resultados clínicos y acompañar a las personas con PKU durante las distintas etapas de su vida.

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