Un choque entre dos trenes de alta velocidad en las cercanías de Urda, en la provincia de Toledo, España, dejó al menos 40 fallecidos y numerosos heridos. El impacto provocó el descarrilamiento de varios vagones, dos de los cuales cayeron por un terraplén.
Más de 500 pasajeros viajaban en ambos convoyes, lo que movilizó a bomberos, agentes de la Guardia Civil y equipos sanitarios para las tareas de rescate.
La circulación ferroviaria entre Madrid y Andalucía quedó interrumpida mientras las autoridades investigan las causas del accidente, entre ellas una posible falla en la señalización o un error en la gestión del tráfico.