La modelo reconoció que la tensión se le notó en la cara al enterarse de que la definición sería por redes sociales. Sin rodeos, Rosy confesó que el miedo principal era ir al duelo telefónico contra competidores con mucho arrastre como Masivo o Che Compañero Kue, ya que en esa instancia la movilización de la gente es impredecible y cualquier cosa puede pasar.
Al evaluar por qué el jurado no salvó a su pareja, apeló a la autocrítica afirmando que se debe a que tiene “dos patas izquierdas”, aunque dejó en claro sus ganas de seguir ensayando para demostrar de qué es capaz.
Finalmente, le tiró la pelota a sus seguidores, remarcando que la continuidad depende 100% de la gente para poder presentar su rutina de rock and roll.