El menor movimiento se hizo evidente desde la víspera y se acentuó durante la mañana, afectando a los comerciantes del populoso centro comercial.
Ante la interrupción de las transferencias, las tarjetas y los pagos mediante códigos QR, los compradores debieron recurrir al dinero en efectivo para concretar sus adquisiciones.
La situación también generó dificultades a los vendedores para pagar a sus proveedores y sostener sus operaciones diarias, por lo que varios comenzaron a exigir pagos únicamente en efectivo.