La castración es un procedimiento recomendado para mejorar la calidad de vida de las mascotas y controlar la sobrepoblación animal. Especialistas señalan que no es necesario que las hembras tengan una primera cría o pasen por el celo, ya que castrar a tiempo reduce significativamente el riesgo de enfermedades y no afecta el bienestar del animal.
La intervención puede realizarse desde los seis meses en gatos y entre los nueve meses y un año en perros, previa evaluación veterinaria. No castrar, especialmente en hembras adultas, aumenta el riesgo de afecciones graves como piómetra y tumores mamarios, por lo que se recomienda siempre consultar con un profesional.