Las víctimas fueron reducidas, esposadas y amenazadas mientras los asaltantes trasladaban la carga a un furgón antes de huir. Horas después, la camioneta de los afectados fue abandonada en otro punto de la ciudad.
La Policía detuvo a Javier González González, propietario del vehículo utilizado en el atraco. Su primo, Néido Javier Orué, cuenta con orden de captura y es señalado como uno de los presuntos autores del millonario asalto.