Jessica Torres encendió la polémica al calificar con un tajante 4 a los bailarines profesionales, asegurando que a la presentación le faltó luz y carisma. La jueza apuntó a la falta de impacto de Anaí en el escenario y cuestionó la ejecución de un truco que le pareció sucio y tembloroso, además de sugerir un cambio de vestuario. Sus exigencias sorprendieron por tratarse de dos competidores con amplia trayectoria técnica en el baile.
En contraste con las críticas, Pope Spinzi elogió la genética y la belleza del equipo en pantalla, otorgándoles un 5 a pesar de haber pedido un show con más riesgo para el horario. Por su parte, la jurado con voto secreto, Milva Gauto, protagonizó un momento tenso al ignorar la trayectoria musical de Anaí y quejarse en vivo por las interrupciones y la extensión de las devoluciones.
El cierre quedó en manos de Manuel Cuenca, quien se declaró en contra del criterio de sus compañeros de mesa y valoró el esfuerzo del grupo en un tema tan rápido y complejo. Con un destacado 8, la nota más alta en lo que va de la semana otorgada por él, salvó la puntuación parcial del equipo antes de conocer la nota secreta.