Durante los procedimientos, desarrollados con cobertura de unidades tácticas policiales, se confirmó la detención de cuatro guardiacárceles, el apartamiento del director del penal y la incautación de su teléfono celular para someterlo a peritajes técnicos por presunta complicidad.
Los evadidos fueron identificados como Éver Alejandro Ozuna López y Robert Arsenio Merlo Villalba, este último procesado como supuesto sicario y vinculado a un grupo criminal del Brasil.
Las indagaciones avanzan bajo la hipótesis de una “liberación de presos”, motivada por las severas fallas operativas detectadas en el recinto penitenciario. Según el reporte de los intervinientes, los reclusos lograron vulnerar el sistema de seguridad utilizando prendas de vestir para descender a un pasillo y ganar la calle.
La investigación destaca que únicamente cuatro de las 10 a 13 garitas de control perimetral se encontraban ocupadas durante la evasión, al tiempo que las imágenes del sistema de monitoreo muestran a ambos hombres desplazándose con extrema tranquilidad antes de concretar su huida.