08 ene. 2026

Estafaban a nombre del monseñor Valenzuela

Desde Tacumbu, “el hombre de las mil voces”, Cristian Britez, estafó a la APF en ₲50 millones haciéndose pasar por el secretario del monseñor Ricardo Valenzuela. Solicitó una “donación” para la Basílica de Caacupé.

Screenshot_9.png

Agentes del departamento de Investigaciones del departamento Central desarticularon una sofisticada estafa que logró desviar 50 millones de guaraníes de la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF). El conocido delincuente Cristian Britez, apodado “el hombre de las mil voces”, operó desde la cárcel de Tacumbú, haciéndose pasar por el secretario del monseñor Ricardo Valenzuela, obispo de Caacupé.

El modus operandi consistió en que Britez contactó al gerente general de la APF, solicitando una donación para la refacción de la basílica santuario de Caacupé. La transferencia de los 50 millones de guaraníes se concretó en carácter de donación, cayendo el ente deportivo en la trampa.

Para recibir el dinero, Britez utilizó un complejo esquema: contactó a un amigo dentro de la prisión, quien a su vez llamó a una amiga, Yanina Acosta. La mujer, al tener su cuenta bancaria saturada, recurrió a otra amiga, Jessie, para que recibiera la millonaria transferencia.

Ambas mujeres fueron detenidas en la ciudad de Luque durante intervenciones simultáneas. Yanina Acosta confirmó que la transferencia de la APF se realizó, y que ella entregó 49 millones de guaraníes a una mujer llamada Katy en el Mercado 4, quedándose con un millón de guaraníes.

El Comisario Flaminio Quinteros, jefe de Investigaciones de Central, indicó que la investigación continúa para determinar el grado de participación de todas las personas involucradas en este esquema, que evidencia el continuo problema del uso de teléfonos móviles dentro de los centros penitenciarios

VER MÁS:
Un joven perdió la vida tras ser perseguido por desconocidos y recibir una herida mortal en el cuello, en el barrio San José de la compañía Mboi’y de la ciudad de Itauguá.
Una discusión entre vecinos terminó en un doble homicidio, en un asentamiento de la ciudad de J. Augusto Saldívar. El presunto autor, que utilizó un arma blanca, se entregó a las autoridades.
En una jornada cargada de ilusión y esperanza, el Hospital Pediátrico Niños de Acosta Ñú se transformó en el escenario de una emotiva celebración navideña protagonizada por su propio personal de salud.