El nivel del río Paraná descendió de 6,75 a 6,70 metros en Cerrito, Ñeembucú. Además, el servicio de energía eléctrica fue restablecido tras 24 horas de interrupción.
Autoridades nacionales y locales, con participación del vicepresidente Pedro Alliana, llegaron a la zona para distribuir kits de alimentos a unas 400 familias damnificadas y aisladas por las inundaciones.
Pese a esta leve mejoría, continúan las alertas ante la posibilidad de nuevas lluvias. La emergencia también afecta a los pescadores y preocupa por las limitaciones en la atención sanitaria del centro de salud local.